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Mostrando entradas de diciembre, 2007

Trilce XI

Para MmMmM

He encontrado a una niña
en la calle, y me ha abrazado.
Equis, disertada, quien la halló y la halle,
no la va a recordar.

Esta niña es mi prima. Hoy, al tocarle
el talle, mis manos han entrado en su edad
como en par de mal rebocados sepulcros.
Y por la misma desolación marchóse,
delta al sol tenebloso,
trina entre los dos.

"Me he casado",
me dice. Cuando lo que hicimos de niños
en casa de la tía difunta.
Se ha casado.
Se ha casado.

Tardes años latitudinales,
qué verdaderas ganas nos ha dado
de jugar a los toros, a las yuntas,
pero todo de engaños, de candor, como fue.

César Vallejo.

Borja: 0; Antonio 1/2

(no vive ya nadie...) C.Vallejo

-No vive ya nadie en la casa -me dices-; todos se han ido. La sala, el dormitorio, el patio, yacen despoblados. Nadie ya queda, pues que todos han partido.

Y yo te digo: cuando alguien se va, alguien queda. El punto por donde pasó un hombre, ya no está solo. Unicamente está solo, de soledad humana, el lugar por donde ningún hombre ha pasado. Las casas nuevas están más muertas que las viejas, porque sus muros son de piedra o de acero, pero no de hombres. Una casa viene al mundo, no cuando la acaban de edificar, sino cuando empiezan a habitarla. Una casa vive únicamente de hombres, como una tumba. De aquí esa irresistible semejanza que hay entre una casa y una tumba. Sólo que la casa se nutre de la vida del hombre, mientras que la tumba se nutre de la muerte del hombre. Por eso la primera está de pie, mientras que la segunda está tendida.

Todos han partido de la casa, en realidad, pero todos se han quedado en verdad. Y no es el recuerdo de ellos lo que queda, sino ellos mismos. Y no es …

Discurso de Amos Oz

Si adquieres un billete y viajas a otro país, es posible que veas las montañas, los palacios y las plazas, los museos, los paisajes y los enclaves históricos. Si te sonríe la fortuna, quizá tengas la oportunidad de conversar con algunos habitantes del lugar. Luego volverás a casa cargado con un montón de fotografías y de postales.Pero, si lees una novela, adquieres una entrada a los pasadizos más secretos de otro país y de otro pueblo. La lectura de una novela es una invitación a visitar las casas de otras personas y a conocer sus estancias más íntimas.Si no eres más que un turista, quizá tengas ocasión de detenerte en una calle, observar una vieja casa del barrio antiguo de la ciudad y ver a una mujer asomada a la ventana. Luego te darás la vuelta y seguirás tu camino.Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza.Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de…

oido IV

- Debes de comenzar a pensar en el futuro.
- Mañana
- Lo mismo dijistes ayer
- Pues entonces ya es futuro. Mañana.

Una actitud

Mike Zwerin sobre el primer concierto de Miles Davis en Paris del libro "Miles Davis" de Ian Carr:

"Era 1957, y Miles se había convertido en un hombre importante: con su ropa, sus chicas, su nueva y relajada sección rítmica, su manera novedosa y abierta de tocar. Así que todos los que solíamos rondar por el Old Navy estábamos entusiasmados por la llegada de Miles a París (...) Las localidades del teatro Olympia para esa noche se habían agotado, pero a la hora de levantar el telón el paradero de Miles seguía siendo un misterio. Por fin, el telón se levantó y apareciero Barney Wilen, René Urtreger, Pierre Michelot y Kenny Clarke, completamente listos. Comenzaron a Tocar "Walkin'" y sonaban bien. Pero no se sabía nada de Miles Davis. Barney hizo un solo de tenor y cuando estaba terminando y alejándose del micrófono, Miles apareció desde los bastidores y llegó al micrófono sin disminuir el paso, justo a tiempo para empezar a tocar... Qué fuerte. Era una entrada…

Bill Evans Trio

Autumn Leaves (Bill Evans piano; Eddie Gómez Contrabajo; Alex Riel batería)



The days of wine and roses.(Bill Evans piano; Marc Johnson contrabajo; Joe LaBarbera bateria)

I

No lo despierten,
olvidó como arribó
cuales fueron sus sueños;
regresó al calor
de las mujeres que no ama,
aquellas que besa
bajo la ficción de lo real.

Al darle otra oportunidad,
le obligan a perder la inocencia;
Encontrará la voluntad del destino,
sufrirá las consecuencias
de situar a Apolo
en el azar del desnudo.

Fdo. A.

oido

Si le digo "buenas noches" podrá prometerme que no volveré a despertarme más?

Alexander Corda.