El malditismo que algunos objetos atraen consigo es inmutable. Las reacciones ante ellos van cambiando, porque el tiempo te hace ir alejándote en cada instante un poco más de ellos de un modo sutil. El cansancio es la última esperanza para deshacernos de aquello que nos molesta. Algunos rasgos se mantienen. Las pesadillas se aceptan después de muchas pesadillas. La ruptura se relaja con el descubrimiento del exterior, de otra cosa. El exterior se vuelve a empequeñecer y se estabiliza durante días o meses e incluso podemos cerciorar que años, pero de nuevo habrá una ruptura un hacia dentro y un nuevo exterior, en el que reconoceremos sentimientos antiguos, maestros antiguos que regresan para ser de nuevo pilares de un momento de nuevo concreto que desprecia el exterior y se centra en una sola cosa. Pienso que la estabilidad es cuando existe un punto concreto que condiciona o relaja lo exterior. Un gramo que nos sienta bien, y dejamos que el resto suceda, ya que la tranquilidad de inmisc...