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Prosa XI

Ya he terminado de escribir la novela. Me gusta. He conseguido que no tenga tristeza y eso realmente me hace sentir cómodo. ¿Escribir una novela será un modo de ser escritor? Debo de comprar tinta para la impresora y hacer algunas copias y enviarlas a distintas ciudades del mundo y esperar el juicio. Después escucharé lo que me digan y analizaré cual es la interpretación que se hace y si es parecida con la mía. Estoy convencido de que no está llena de tristeza pero el resto no suele estar de acuerdo. Mañana no debería despertarme muy tarde y poder dejar todo arreglado antes del medio día y comenzar una nueva historia, una distinta obsesión que me entretenga, con el valor suficiente de no estar esperando que sucede con lo que ya tiene un punto y final. Como me gusta llevar vida de noche, sentirme armónicamente estable y vivir, darle significado concreto y preciso a la palabra vida. Levantarme y tomar un café en la calle mientras leo el periódico y que las imágenes vayan tomando su lugar...

Prosa IX

19/10/2005 Bac de Roda. Oficinas el Corte inglés. La escena se podría describir com un abuelo rodeado de adolescentes. Mejor, repetidor rodeado de adolescentes.  Sensación: entiendo mucho más Ferdydurke. Un 80% niñas adolescentes y tristes, en otra “época” llevarían fotos de New Kids on the blocks.  Han pasado diez minutos y no ocurre nada. Algún cuchichéo y mucho silencio. ¿Qué sentido tiene que esté aquí? Necesitas un trabajo. Si lo consigues es un buen trabajo, posible flexibilidad de horarios. No sé qué hacer. Espero la llamada que me va a regresar del pasado al presente, no quiero. Cansado del discurso. No me he fumado un cigarro al entrar. Esto durará bastante, no te pongas nervioso. En la entrevista debes ser encantador, ridículo. No puedes seguir pensando en Bajtin. Carnaval fiesta. Esto es demasiado absurdo. Escribe, no pienses, no levantes los ojos, no te rías. Deja de escribir, llamas la atención. Me empiezo a inquietar. (ña. 2026)

prosa VIII

Un día desapareció la locura de la madrugada ficticia, nos miro el sol a los ojos y nos indujo a pensar en el futuro, y este fue nuestro error, no comprender el mensaje: el sol es mucho más agresivo .

Prosa VII

Además de su bigote, su maleta era el elemento más característico de su imagen. Intentar esforzarte en cualquier otro detalle es complicado. El bigote es el centro de toda su gesticulación. Puedes saber su estado en cada momento fijándote en los pequeños matices que el movimiento de su labio superior forma en el bigote. Y la maleta, que decir, unos días despliega un blanco celestial que podría relacionarse con una película de las que emiten por semana santa. Ya es sorprendente una maleta blanca, pero aún lo es más sus transformaciones camaleónicas en cada circunstancia. Un hombre bajo, regordete y mal vestido, bastante feo y muy desagradable en cualquier otra persona hubiese conseguido obviar estos dos detalles. Todos los días venía al bar y contaba una historia, una teoría que entretenía a los clientes que al terminar él su discurso se reían sin saber cual era la razón. Comentaban el nuevo movimiento de su bigote e intentaban averiguar que llevaba en su maleta, su interior era un en...

prosa VI

All the things you are por Charlie Parker, nada sería lo mismo sin ella, Slam Slither es quien toca el contrabajo, no es impresionante, pero fue el primero en salir de las dobles notas de terceras, quintas y séptimas sensibles, y continuaron: Oscar Pettiford, Ray Brown, Jimmy Garrison, Paul Chambers, Scott la Faro, Ron Carter, Christian Mcbride, Orsted Pedersen, mads vinding… algunos ya están muertos, otros morirán pronto, ayer leí la necrológica de Percy Heath, creo que Rufus Reid continua vivo pero ninguno de ellos importa, al menos su estado físico actual, si han sido quemados, enterrados, si sus nichos están escondidos en algún sitio. Y no importa, porque ocupan la parte de atrás del escenario, no son estrellas, ni líderes de ninguna banda. Miles Davis o John coltrane, son hitos para cualquiera. Pero no aquéllos que pulsaban detrás de sus investigaciones tan imprescindibles para entender la historia de la música moderna en el siglo XX.

Instante II

Vive en un silencio de una voz húmeda, muda respirando azar en una caja vacía. Negro y blanco, martillos y cuerdas tensadas y olvidadas en un cruce de voces sentadas en una muerte de maestros que apartan la mirada al pasar. Lo abstracto destruido en una caída libre que silencia él, otro que mira y calla en un espacio vacío entre los dos ¿Desapareció el nosotros? Silencio, pido silencio.

prosa V

El inicio de la linea de contrabajo es una fórmula rítmica suave a la que se le van añadiendo los metales y el batería marca suavemente los tiempos provocando la ansiedad antes de una explosión de cloratita. El batería no aguanta más y comienza a destrozarlo todo, el contrabajista hace caso omiso a su compañero y continua construyendo su melodía sumándole unas pocas notas más cada vuelta, introduciendo nuevos juegos rítmicos sin alejarse de la fórmula inicial. El pianista parece buscar la cadencia perfecta que equilibre la locura del batería con la tranquilidad del contrabajista y utiliza los voicings que conoce mientras la mezcla de estos van creando algunos nuevos, la trompeta guía al pianista mientras el saxofonista decide aliarse con el batería en contra del contrabajista que aun no ha querido seguirlos en el camino de la locura y les parece decir “no os quiero seguir, quiero que esto salga bien, mientras que yo mantenga mi ritmo el edificio no se destruirá, continuad en vuestra ca...

(no vive ya nadie...) C.Vallejo

-No vive ya nadie en la casa -me dices-; todos se han ido. La sala, el dormitorio, el patio, yacen despoblados. Nadie ya queda, pues que todos han partido. Y yo te digo: cuando alguien se va, alguien queda. El punto por donde pasó un hombre, ya no está solo. Unicamente está solo, de soledad humana, el lugar por donde ningún hombre ha pasado. Las casas nuevas están más muertas que las viejas, porque sus muros son de piedra o de acero, pero no de hombres. Una casa viene al mundo, no cuando la acaban de edificar, sino cuando empiezan a habitarla. Una casa vive únicamente de hombres, como una tumba. De aquí esa irresistible semejanza que hay entre una casa y una tumba. Sólo que la casa se nutre de la vida del hombre, mientras que la tumba se nutre de la muerte del hombre. Por eso la primera está de pie, mientras que la segunda está tendida. Todos han partido de la casa, en realidad, pero todos se han quedado en verdad. Y no es el recuerdo de ellos lo que queda, sino ellos mismos. Y no es...

Discurso de Amos Oz

Si adquieres un billete y viajas a otro país, es posible que veas las montañas, los palacios y las plazas, los museos, los paisajes y los enclaves históricos. Si te sonríe la fortuna, quizá tengas la oportunidad de conversar con algunos habitantes del lugar. Luego volverás a casa cargado con un montón de fotografías y de postales.Pero, si lees una novela, adquieres una entrada a los pasadizos más secretos de otro país y de otro pueblo. La lectura de una novela es una invitación a visitar las casas de otras personas y a conocer sus estancias más íntimas.Si no eres más que un turista, quizá tengas ocasión de detenerte en una calle, observar una vieja casa del barrio antiguo de la ciudad y ver a una mujer asomada a la ventana. Luego te darás la vuelta y seguirás tu camino. Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza.Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de...

Stefan Zweig

Regresó a su casa tarde, ya de noche. Estaba oscura y cerrada como un ataúd. Llamó. Unos pasos se acercaron arrastrándose: su mujer abrio. Al verlo se estremeció; pero él la abrazo dulcemente y la condujo dentro. No dijeron nada. Ambos temblaban de felicidad. Él entró en su habitación: sus cuadros estaban allí, ella había recogido todos los del taller para estar cerca de él a través de su obra. Sintió un amor infinito en ese signo y comprendió de lo que se había salvado. Sin decir nada apretó la mano de ella. El perro salió como un vendaval de la cocina, dio un gran salto sobre él: todo lo había estado esperando, sintió que su auténtico ser jamás se había marchado de allí y, sin embargo, se sentía como alguien que vuelve a la vida desde la muerte. Stefan Zweig e un párrafo de su relato Obligación impuesta del libro de relatos La mujer y el paisaje. Acantilado. 2007

Gao Xingjian

"Estoy convencido de que la infelicidad de la gente, además de provenir de la opresión política, las convenciones sociales, las modas y la voluntad de los demás, factores todos de carácter externo, también se origina en el ego. Tal ego no es Dios, es decir, ni es reprimible, ni hay que venerarlo ciegamente, y por ello no hay modo de librarse de él. Éste es el destino de la humanidad. El hado de la tragedia clásica griega y el drama individual de Shakespeare, por un lado, y el drama actual del ego, por el otro, son en realidad de la misma naturaleza. Ésta es, pues, una de las razones por las que también he dado forma de drama puro a esta obra" Gao Xingjian -Extracto de En torno a La huida-. Se puede encontrar en la editorial Elcobre en un libro llamado Contra los ismos. Incluye la obra La huida y otros textos

Diálogo entre el Gran Kan y Mertior Marco Polo. Las Ciudades Invisibles, Calvino

- Los otros embajadores me informan sobre carestías, concusiones, conjuras, o bien me señalan minas de turquesas recién descubiertas, precios ventajosos de las pieles de marta, propuestas de suministros de armas damasquinas. ¿Y tú?-pregunto el Gran Jan a Polo-. Vuelves de comarcas tan lejanas y todo lo que sabes decirme son los pensamientos que se le ocurren al que toma el fresco por la noche sentado en el umbral de casa. ¿De qué te sirve entonces viajar tanto? - Es de noche, estamos sentados en las escalinatas de tu palacio, sopla un poco de viento –respondió Marco Polo-. Cualquiera que sea la comarca que mis palabras evoquen a tu alrededor, la verás desde un observatorio situado como el tuyo, aunque en lugar del palacio real haya una aldea lacustre y la brisa traiga el olor de un estuario fangoso. - Mi mirada es la del que está absorto y medita, lo admito. Pero ¿y la tuya? Atraviesas archipiélagos, tundras, cadenas de montañas. Daría lo mismo que no te movieses de aquí. El veneciano ...

Caperucita Roja según Alberto Manguel

Hay personajes cuyo nombre revela su color (Blancanieves), su habilidad (el Zorro), su tamaño (Pulgarcito). Otros, su vestimenta. Una suerte de capote color sangre define a la arriesgada niña que soñó Charles Perrault en 1695. Algo de inocente tentadora tiene esta criatura a la vez respetuosa y aventurera, algo sutilmente atractivo que hizo que Charles Dickens, ya adulto, confesara que Caperucita Roja había sido su primer amor. "Si sólo hubiese podido casarme con ella", escribió, "habría conocido la dicha perfecta". Perrault pudorosamente no describe el momento en que Caperucita se acuesta con la falsa abuela El Marqués de Sade entendió que la historia de Caperucita permitía otra interpretación Harto conocida es su historia: el encargo que le hace su madre de llevarle una tarta y un pote de mantequilla a la abuela enferma, el encuentro con el lobo traicionero, las distracciones con las que la niña se demora en el camino cogiendo nueces o persiguiendo mariposas, la t...