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Mostrando entradas de abril, 2008

prosa IV

Los espacios son lo único que nos importa. Respetarlos es el principal error si lo que deseamos es entender las variantes de un mismo suceso, ya que los huecos que quedan entre las lineas son necesarias para una lectura clara. Para que palabras como vida, soledad, tiempo y muerte (o nacimiento) tengan un tono contundente no pueden estar demasiado cerca del resto, se les debe incluir en un lugar en penumbra para que no se pueda percibir si están limpias o sucias, para que no sean ni morales ni inmorales, a consecuencia de su ambigüedad las que la continúen están obligadas a tenerlas presente, desde atrás, como si ellas no iniciasen nada y fuesen la consecuencia involuntaria de un azar a la que ninguna se atreve a confiar pero sin posibilidad de negarse a que forme parte de la siguiente, olvidando que algún día nació y en otro morirá.

Altazor- Vicente Huidobro

A ellas; recitando en la Buhardilla. Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad? ¿qué angel malo se paró en la puerta de tu sonrisa Con la espada en la mano? ¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios? ¿Por qué un dia de repente sentiste el terror de ser? Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir ¿Quién hizo converger en tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor? Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor Estás perdido Altazor Solo en medio del universo Solo como una nota que florece en las alturas del vacío No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza ¿En donde estás Altazor? ... Vicente Huidobro. primera estrofa canto I La dedicatoria es mia.