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Instantes I

Dos sillas en el vacio del desierto Y un hombre sentado. El hombre responde las preguntas de la silla inhumana. Instante de consciencia.

Futuro de un músico de jazz.

OBITUARIO Dennis Irwin, un contrabajista abandonado a su suerte Murió por no tener dinero para pagar el tratamiento J. M. GARCÍA MARTÍNEZ 17/03/2008 El Pais Es una situación que se viene repitiendo con demasiada frecuencia en el jazz: la del músico veterano abandonado a su suerte, sin recursos de ningún tipo y sin la posibilidad de ganarse la vida con su música. El jazz nació en Estados Unidos, pocos países hay que traten peor a sus músicos. Aun así, el caso del contrabajista Dennis Irwin supera todo lo concebible. Irwin falleció en Manhattan el pasado lunes 10 de marzo, a consecuencia de un fallo hepático provocado por el cáncer que padecía desde hacía un tiempo. Irónicamente, el mismo día de su fallecimiento estaba programada una gala en su honor en el Jazz at Lincoln Center, con las actuaciones de Wynton Marsalis, Tony Bennett, Jon Hendricks, Mose Allison, Joe Lovano, Bill Frisell y John Scofield, entre otros. Lo recaudado iba a destinarse en parte a sufragar el nuevo tratamiento ...

prosa III

El mundo del silencio. La poesía es indescifrable. Alrededor de un problema nace una equivocación que no existía antes del problema. Cuando intentamos enfrentar un problema concreto reaparecen otros que no se encontraban en la parte superior . Habitualmente la situación alrededor varía y te encuentras mirando todo desde otro punto de vista. Es mirar la misma habitación desde otro punto de vista. Pero no siempre nos gusta. En ocasiones se regresa a situaciones que ya se han vivido antes y de las que más o menos has salido bien. Pero no siempre se sale bien porque sólo lo has olvidado, lo has dejado cerca de algo que no sueles mirar. Al cambiar el punto de vista se regresa a aquellos momentos y te das cuenta de los detalles que no has superado. No los has superado y crees que no los puedes superar.

Prosa II

Nací un día en el que dios estaba muerto. No enfermo, sino muerto. Entiendo la confusión, yo dudé de su muerte al ver su imagen en la tierra repetida tantas veces, pero fijaros nunca es la misma, ya lo he dicho, nací un día en el que dios no estaba enfermo sino muerto. Las sombras no son la masa que dibujan, son sólo reflejos de luz, bromas de la percepción. Es razonable que cueste creerlo, se ha repetido tantas veces que está en cualquier lugar, que nos acostumbramos a que su sombra nos parezca real y no una broma. Pero creedme: Fidel está muerto. Jesús está muerto. Ariel Sharon está muerto. Bin Laden está muerto. Aunque es difícil de creer, porque seguimos percibiendo sus sombras creyendo que son sus cuerpos. Crean en mi, no les miento.

prosa I

Siempre escribo la hora en la que comienzo a escribir. La hora me permite singularizar las ideas o sentimientos y cuando es el momento en el que se escriben. Aunque es falso porque no se piensan en el momento que se escriben. Habitualmente pienso más claramente por la noche y cuando me siento a escribirlo las modifico o las suavizo. Esta noche iniciaré un relato de amor, dirigido a una persona en exclusiva. Pero será falso, o al menos en parte. Comenzaré desde la segunda página o desde el segundo párrafo y el primero estará aquí escrito. Eso es mentira. En un principio es mentira. Pero, ahora, escribo los primeros caracteres que pueden ser estos que estoy escribiendo. Yo escribo, tú escribes, él escribe. Nadie tiene nada que decir, las palabras están escritas. Voy desapareciendo entre las cosas que escribo. O entre los momentos que vivo. O entre las cosas que ocurren. O entre lo que no vivo. Si cada segundo es un momento pasado, perdido o convertido en tradición. Es importante tener la...